El Voto Silencioso: Cómo la Abstención Electoral Entregó Venezuela a Chávez y Qué Significa para República Dominicana
La Historia que No Queremos Repetir
El 6 de diciembre de 1998, Venezuela celebró unas elecciones que cambiarían para siempre el destino de ese país. Ese día, un exmilitar que había intentado un golpe de Estado seis años antes, Hugo Chávez Frías, ganó la presidencia con el 56.20% de los votos.
Pero hay un dato que pocos recuerdan: el 36.55% del electorado venezolano no votó. Más de 4 millones de personas decidieron quedarse en casa.
Veintiséis años después, Venezuela es una nación devastada por la dictadura, con millones de refugiados dispersos por el mundo, una economía destruida y un régimen que se niega a soltar el poder.
¿Y República Dominicana?
El 19 de mayo de 2024, nuestro país celebró elecciones presidenciales. El resultado: Luis Abinader fue reelecto con el 57.45% de los votos. Pero el dato más alarmante no fue quién ganó, sino quién no participó: el 45.70% de los dominicanos habilitados para votar decidió no hacerlo.
Esa cifra es la abstención más alta en la historia electoral dominicana desde 1966.
Los Números que Deberían Preocuparnos
Venezuela 1998
| Indicador | Cifra |
| Electores registrados | 11,013,020 |
| Votantes | 6,988,291 |
| Abstención | 36.55% (4,024,729 personas) |
| Hugo Chávez | 3,673,685 votos (56.20%) |
| Henrique Salas Römer | 2,613,161 votos (39.97%) |
| Irene Sáez | 184,568 votos (2.82%) |
República Dominicana 2024
| Indicador | Cifra |
| Electores registrados | 8,145,548 |
| Votantes | 4,423,011 |
| Abstención | 45.70% (3,722,537 personas) |
| Luis Abinader (PRM) | 2,541,000 votos (57.45%) |
| Leonel Fernández (FP) | 1,180,000 votos (26.66%) |
| Abel Martínez (PLD) | 484,000 votos (10.93%) |
La matemática es brutal: en República Dominicana, los que no votaron fueron más numerosos que los que votaron por el candidato ganador.
Cuando Solo Votan los Partidarios: Las “Elecciones de Partido”
Existe un fenómeno peligroso que ocurre cuando la abstención es alta: las elecciones dejan de ser una expresión de la voluntad popular y se convierten en “elecciones de partido”.
¿Qué significa esto?
Cuando la mayoría de los ciudadanos no vota, los únicos que acuden a las urnas son los militantes comprometidos de cada partido. El resultado no refleja lo que quiere el pueblo, sino simplemente qué partido tiene la maquinaria más eficiente para movilizar a sus seguidores.
En este escenario:
- Los partidos con más recursos y estructuras organizadas siempre ganan
- Los candidatos nuevos o independientes no tienen oportunidad
- La democracia se convierte en una competencia entre aparatos partidarios, no entre ideas
- El pueblo pierde su poder de decisión
Esto es exactamente lo que pasó en Venezuela en 1998. Mientras millones de venezolanos frustrados con la política tradicional decidieron quedarse en casa, los seguidores fanáticos de Chávez salieron en masa a votar. El resultado: una minoría organizada impuso su voluntad sobre una mayoría silenciosa.
El Poder que Tiraste a la Basura
Si eres parte del 45.70% que no votó en las elecciones de 2024, queremos que entiendas algo fundamental: tu voto tiene más poder del que imaginas.
Hagamos un ejercicio matemático simple:
Venezuela 1998
- Chávez ganó con 3,673,685 votos
- 4,024,729 personas no votaron
Si tan solo la mitad de los abstencionistas hubiera votado por Irene Sáez (la tercera candidata en la boleta), ella habría obtenido más de 2.2 millones de votos adicionales, convirtiéndose en una fuerza competitiva. Si todos hubieran votado por ella, habría ganado con más de 4.2 millones de votos, superando ampliamente a Chávez.
República Dominicana 2024
- Abinader ganó con aproximadamente 2,541,000 votos
- 3,722,537 personas no votaron
Lee eso de nuevo: los que no votaron superan en más de un millón a los votos del ganador.
Si esos 3.7 millones de dominicanos hubieran votado por cualquiera de los candidatos minoritarios —Carlos Peña de Generación de Servidores, María Teresa Cabrera del Frente Amplio, o Virginia Antares de Opción Democrática— ese candidato habría ganado de manera aplastante.
Una Idea: La Estrategia del Último en la Boleta
Esta es la frase que más escuchamos de quienes no votan: “Ninguno me convence”, “Son todos iguales”, “Mi voto no cambia nada”.
Entendemos la frustración. Los partidos tradicionales a menudo decepcionan. La corrupción parece endémica. Las promesas de campaña rara vez se cumplen.
Pero aquí está la verdad que nadie te dice:
Cuando no votas, no estás protestando contra el sistema. Estás entregando tu poder a quienes sí votan. Estás permitiendo que una minoría organizada decida tu futuro.
Por eso proponemos algo diferente: si realmente no te gusta ninguno de los candidatos principales, tienes una opción poderosa: votar por el último candidato en la boleta electoral.
¿Por qué?
- Es un voto de protesta efectivo: Demuestra que participas pero rechazas las opciones tradicionales
- Fortalece alternativas: Le das visibilidad y recursos a partidos emergentes
- Cambias la ecuación política: Los partidos grandes empiezan a prestar atención cuando ven que los votos se van hacia otros lados
- Preservas tu poder: Tu voto cuenta, se registra, tiene peso
En Venezuela, si los 4 millones de abstencionistas hubieran votado por el candidato con menos votos (Luis Alfaro Ucero, que obtuvo solo 27,586 votos), ese candidato habría ganado la presidencia con más de 4 millones de votos.
La dictadura de Chávez nunca hubiera existido.
El Costo de la Indiferencia
Venezuela pagó un precio incalculable por aquellos 4 millones de votos silenciosos:
- Más de 7.7 millones de venezolanos han huido del país
- La economía se contrajo más del 80% en una década
- Hiperinflación que destruyó los ahorros de generaciones
- Persecución política, presos de conciencia, torturas
- Un país que era el más rico de América Latina convertido en uno de los más pobres
Todo comenzó con una elección donde el 36% no participó.
República Dominicana hoy tiene una abstención del 45.70% — casi 10 puntos porcentuales más alta que la Venezuela de 1998.
No estamos diciendo que el gobierno actual vaya a convertirse en una dictadura. Lo que estamos diciendo es que cuando casi la mitad de la población no participa, la democracia se debilita peligrosamente.
Tu Voto Es Tu Voz
No importa si eres de izquierda o de derecha. No importa si apoyas al gobierno o a la oposición. No importa si crees en los partidos tradicionales o los detestas.
Lo que importa es que participes.
La próxima vez que haya elecciones:
- Vota. Siempre. Sin excepción.
- Si te gustan los candidatos principales, vota por ellos.
- Si no te gusta ninguno, vota por el último en la boleta. Dale una oportunidad a alguien diferente.
- Pero nunca, jamás, te quedes en casa.
Los venezolanos aprendieron esta lección de la manera más dolorosa posible. No permitamos que República Dominicana cometa el mismo error.
Conclusión: El Silencio También Es una Decisión
Cada vez que decides no votar, estás tomando una decisión. Estás decidiendo que otros elijan por ti. Estás decidiendo que tu voz no importa. Estás decidiendo entregar tu poder.
En Venezuela, 4 millones de personas tomaron esa decisión en 1998. Veintiséis años después, sus hijos y nietos cargan con las consecuencias.
En República Dominicana, 3.7 millones tomaron esa decisión en 2024.
¿Qué consecuencias cargarán nuestros hijos?
La democracia no es un espectáculo para observar desde las gradas. Es un juego donde todos debemos participar. Y el boleto de entrada es tu voto.
Úsalo.
Acción Libertaria es un movimiento ciudadano comprometido con la defensa de las libertades individuales y el fortalecimiento de la democracia en República Dominicana.
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