Estaba Equivocado sobre Make America Great Again
Cuando Donald Trump lanzó su famoso eslogan “Make America Great Again” (MAGA) durante la campaña presidencial de 2016, confieso que lo interpreté de manera demasiado literal. Pensé que su objetivo era simplemente restaurar la grandeza de Estados Unidos como nación. Durante sus primeros cuatro años de gobierno, esa interpretación parecía correcta: renegociación de tratados comerciales, fortalecimiento de fronteras, política de “America First” en asuntos internacionales.
Pero me equivoqué.
No fue sino hasta su segundo mandato, iniciado en enero de 2025, que comprendí el verdadero alcance de su visión. Make America Great Again nunca fue exclusivamente sobre Estados Unidos. Era sobre hacer grande a todo el continente americano.
El Despertar: 2025 y la Nueva Estrategia Hemisférica
La revelación llegó gradualmente mientras observaba las acciones de la administración Trump durante 2025. Lo que parecían decisiones aisladas comenzaron a formar un patrón coherente: una estrategia integral para transformar el hemisferio occidental eliminando tres amenazas fundamentales: el narcotráfico, las dictaduras y la influencia de potencias extranjeras como China y Rusia.
Permítanme presentar los ejemplos más contundentes.
Panamá: Recuperando el Control Estratégico del Canal
Desde su discurso inaugural en enero de 2025, Trump dejó claro que la influencia china sobre el Canal de Panamá era inaceptable. Una empresa con sede en Hong Kong, Hutchison Ports, controlaba dos puertos estratégicos en ambos extremos del canal desde 1997.
La presión estadounidense fue efectiva. El presidente panameño José Raúl Mulino anunció la salida de Panamá de la Iniciativa de la Franja y la Ruta china y ordenó una auditoría de las operaciones portuarias de Hutchison. En marzo de 2025, la empresa anunció la venta de sus operaciones a un consorcio liderado por la firma estadounidense BlackRock.
El mensaje fue claro: en el hemisferio occidental, la influencia china tiene límites.
Argentina: Respaldo Financiero sin Precedentes
Quizás el ejemplo más dramático de la nueva doctrina hemisférica es el apoyo a Argentina. En octubre de 2025, ante una crisis cambiaria que amenazaba con desestabilizar la economía argentina, el Tesoro estadounidense intervino de manera histórica.
El Secretario del Tesoro Scott Bessent anunció un paquete de 20 mil millones de dólares en líneas de swap de divisas, además de la compra directa de pesos argentinos en el mercado. ¿Qué hace Estados Unidos con pesos argentinos? La respuesta es simple: respaldar a un aliado ideológico.
Como dijo el propio Trump: “Es MAGA en todo sentido. Es Make Argentina Great Again”.
El presidente Javier Milei, con sus reformas de libre mercado y recortes al gasto público, representa exactamente el tipo de liderazgo que la administración Trump busca fortalecer en la región. El apoyo financiero le permitió a Milei ganar las elecciones legislativas de octubre de 2025, consolidando su agenda de reformas.
El Salvador: Cooperación en Seguridad y Comercio
La relación con El Salvador bajo Nayib Bukele ilustra otra dimensión de la estrategia. Bukele fue el primer líder latinoamericano en visitar la Casa Blanca en el segundo mandato de Trump, en abril de 2025.
La cooperación se ha centrado en el combate a las pandillas transnacionales como MS-13 y Tren de Aragua. El Salvador ha recibido y encarcelado en su famosa prisión CECOT a cientos de presuntos criminales deportados desde Estados Unidos.
En noviembre de 2025, Trump anunció acuerdos comerciales históricos con El Salvador, Argentina, Ecuador y Guatemala. Estos acuerdos incluyen la eliminación de aranceles recíprocos para productos textiles salvadoreños, fortaleciendo las cadenas de suministro regionales y reduciendo la dependencia de Asia.
República Dominicana: Cooperación Antinarcóticos Recompensada
La República Dominicana ofrece quizás el ejemplo más claro de cómo funciona la nueva doctrina hemisférica: cooperar en la lucha contra el narcotráfico genera beneficios comerciales tangibles.
En abril de 2025, cuando Trump impuso aranceles del 10% a la mayoría de los países, República Dominicana fue incluida. Sin embargo, el gobierno del presidente Luis Abinader respondió profundizando la cooperación en seguridad.
En septiembre de 2025, la Armada dominicana cooperó con la Marina estadounidense en lo que las autoridades describieron como la primera operación conjunta contra narco-terroristas en la historia de ambos países. La operación resultó en la destrucción de una embarcación con 1,000 kilogramos de cocaína cerca de la Isla Beata.
El Secretario de Defensa Pete Hegseth visitó el país en noviembre de 2025 para anunciar un nuevo acuerdo militar bilateral que permite a las fuerzas estadounidenses acceso temporal a instalaciones aéreas dominicanas para operaciones antinarcóticos en el Caribe.
Y aquí viene la recompensa: el 13 de noviembre de 2025, el presidente Trump firmó la modificación de la Orden Ejecutiva 14257, eliminando aranceles para más de 1,000 productos dominicanos. Esta medida beneficia exportaciones valoradas en aproximadamente 581 millones de dólares, incluyendo cacao, oro, medicamentos, semiconductores, aguacates, bananas, café, tomates, mangos, guayabas, cocos, plátanos y papayas.
El Ministro de Industria y Comercio, Víctor “Ito” Bisonó, confirmó que el gobierno continuará negociando para lograr arancel cero en productos adicionales.
El mensaje es inequívoco: la cooperación tiene recompensas concretas.
Venezuela: Presión Máxima sobre la Dictadura
El caso más agresivo de la doctrina hemisférica es Venezuela. La administración Trump ha implementado una campaña de presión sin precedentes contra el régimen de Nicolás Maduro.
Desde septiembre de 2025, la Marina estadounidense ha ejecutado más de 28 ataques contra embarcaciones que presuntamente transportaban drogas en el Caribe y el Pacífico Oriental. En diciembre de 2025, Trump ordenó un bloqueo naval de todos los tanqueros petroleros sancionados que entraran o salieran de Venezuela.
La designación de Maduro y sus asociados como organización terrorista extranjera, junto con sanciones ampliadas contra familiares y aliados del régimen, busca estrangular económicamente a la dictadura.
Trump no ha descartado acciones militares directas, declarando recientemente que los días de Maduro están contados.
El Patrón: Una América Libre de Amenazas
Cuando analizo estos ejemplos en conjunto, el patrón es innegable:
Los países americanos que cooperan con Estados Unidos en el combate al narcotráfico, que reducen la influencia china, que implementan políticas de libre mercado y que apoyan la agenda de seguridad hemisférica reciben respaldo financiero, comercial y militar.
Argentina recibe miles de millones en apoyo cambiario. El Salvador obtiene acuerdos comerciales favorables. República Dominicana gana cooperación militar. Panamá recupera autonomía estratégica.
Por el contrario, los regímenes que trafican drogas, que mantienen vínculos con potencias rivales y que oprimen a sus ciudadanos enfrentan la máxima presión económica y militar.
Una Visión para el Hemisferio: La América que Podríamos Ser
Más allá de los ejemplos individuales, lo que emerge de esta nueva realidad geopolítica es la posibilidad de algo mucho más grande: un hemisferio occidental unificado bajo principios compartidos que nos convertirían en la región más próspera y poderosa del planeta.
Imaginemos una América donde todos los países estén coordinados en tres ejes fundamentales:
Principio Económico: Capitalismo de Libre Mercado
Un hemisferio donde la propiedad privada sea sagrada, donde los emprendedores puedan crear riqueza sin la asfixia del Estado, donde el comercio fluya libremente entre naciones que respetan los contratos y la competencia. Argentina bajo Milei está demostrando que es posible desmantelar décadas de estatismo y liberar las fuerzas productivas de una nación. Su éxito serviría como faro económico para toda la región.
Principio Político: Liberalismo Clásico
Gobiernos limitados que protejan las libertades individuales en lugar de pisotearlas. Estados que existan para servir a los ciudadanos, no para dominarlos. Instituciones que garanticen el estado de derecho, la separación de poderes y elecciones libres. El fin de las dictaduras socialistas que han empobrecido a naciones enteras.
Principio Sociológico: Valores Judeo-Cristianos
Una civilización construida sobre los cimientos que hicieron grande a Occidente: la dignidad inherente de cada persona humana, la familia como núcleo fundamental de la sociedad, la ética del trabajo, la responsabilidad individual, la caridad voluntaria sobre la redistribución forzada. República Dominicana, con su profunda fe cristiana y sus valores tradicionales, representa este pilar civilizatorio que debe ser defendido y promovido.
Un Liderazgo Distribuido pero Coordinado
La belleza de esta visión es que cada nación aporta sus fortalezas únicas:
Estados Unidos lidera en el ámbito militar y de seguridad hemisférica. Con su poderío naval, aéreo y tecnológico, garantiza que ninguna potencia extranjera —ni China, ni Rusia, ni Irán— pueda establecer cabezas de playa en nuestro continente. La Doctrina Monroe revitalizada para el siglo XXI.
Argentina emerge como el modelo económico a seguir. Si Milei logra consolidar sus reformas de libre mercado, demostrará que es posible escapar del ciclo de populismo y default que ha plagado a América Latina. Su liderazgo intelectual en economía libertaria inspiraría a toda la región.
El Salvador se convierte en el referente de seguridad ciudadana. Bukele demostró que es posible derrotar a las pandillas y devolver las calles a los ciudadanos honestos. Su modelo de mano dura contra el crimen organizado —adaptado a cada realidad nacional— podría replicarse desde México hasta Brasil.
República Dominicana aporta el fundamento espiritual y cultural. Nuestra nación, con su inquebrantable fe cristiana, su defensa de la familia tradicional y su resistencia a las ideologías destructivas del progresismo radical, representa los valores que deben anclar a toda la región. Somos el recordatorio viviente de que la prosperidad material sin fundamento moral es vacía.
La Región que el Mundo Envidiaría
¿Qué significaría esta América unida bajo estos principios?
Seríamos el bloque económico más dinámico del mundo: desde el Ártico canadiense hasta la Patagonia argentina, un mercado de más de mil millones de personas con recursos naturales incomparables —petróleo, minerales, tierras agrícolas, agua dulce— operando bajo reglas de libre mercado.
Seríamos la región más segura: con el crimen organizado derrotado, el narcotráfico estrangulado y las dictaduras erradicadas, nuestros ciudadanos podrían caminar libres por sus calles y nuestros empresarios invertir sin miedo.
Seríamos el faro civilizatorio de Occidente: mientras Europa sucumbe ante el relativismo moral y Asia permanece bajo regímenes autoritarios, América se erigiría como el último bastión de la libertad individual, la fe cristiana y los valores que construyeron la civilización moderna.
China nos miraría con envidia. Europa nos miraría con nostalgia. África y Asia nos mirarían como el modelo a seguir.
Esta es la América que Make America Great Again puede construir. No solo un Estados Unidos grande, sino un continente americano grande, libre y próspero.
Conclusión: Una Doctrina Monroe para el Siglo XXI
Make America Great Again no era un eslogan nacionalista estrecho. Era una visión hemisférica que solo se ha vuelto clara en 2025.
Trump está implementando una versión actualizada de la Doctrina Monroe: el hemisferio occidental como esfera de influencia estadounidense, libre de potencias extranjeras hostiles, de regímenes dictatoriales y de organizaciones criminales transnacionales.
Para quienes creemos en la libertad económica, en gobiernos limitados y en la cooperación entre naciones libres, esta es una oportunidad histórica. Los países de América que se alineen con estos principios tienen un aliado poderoso en Washington.
Estaba equivocado sobre MAGA. No era solo sobre hacer grande a Estados Unidos.
Era sobre hacer grande a toda América.
